Rafael Merida Cruz-Lascano

FUSIONANDO, SIN ENVIDIA


Sin envídia
La estrofa meridiana, con pié forzado
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POR Hugo Bertoldi
Santa Fé Argentina.
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Permítome coincidir,
Rafael, sobre la envidia:
Sólo conduce a sufrir
y ha de causar mucho estrés,
pues, quien la llegue a sentir,
llorará una y otra vez.
Mejor hará quien se alivia
de tal mal que da tristeza;
poca envidia y mucha endivia...
¡en ensalada, en la mesa!
--o--
E N V I D I A
Décima meridiana
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De envidia, debo concluir
que quien la padece fastidia:
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Tener envidia, es sufrir
si tiene un mal, purga tres,
Tristeza, enojo y mentir
se duele perder interés
¡Es falta grave! La Envidia.
bien de otro causa tristeza
es en emoción insidia,
muy dentro del alma empieza-
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Dr. Rafael Mérida Cruz-Lascano
Guatemala, C. A.
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Siempre dejándonos enseñanza maestro;
por eso me permití hacerle un verso a tu reflexión, como parte de mi comentario y visita;
un placer siempre, gracias “””Hombre de maíz””” por tu pluma bella saludos…
.
Tema fiel para el experto
reflexivo como intenso
pues felicidad y dinero
forma parte del esmero
para contar este cuento;
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con el amor son celosos
no enteres al envidioso
cada que lo digo acierto
que prefiere verte muerto
para sentirse contentos,
se dice por complemento
de este mal tan necesario
que si no se envidia horario
el tiempo pasa muy lento,
por eso vete con tiento
que al contar tus aptitudes
hay envidia no lo dudes
es parte del complemento….
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Florencio Lopez Rios
Charlotte, NC, México


De los capitales el peor pecado:
por torcer lo que es recto
por creer perfecto lo imperfecto
Por dividir lo indivisible
Por agriar lo dulce del afecto
Por decir lo indecible
Por mirar agazapado los momentos
en que es vulnerable el sentimiento
Por gozar de otros su tormento
Por poseer de aquello su derecho
Y por destruir en la pareja
su amor y juramento.
Que son los que son?
los que al arder en la intensión
de su pequeña alma furibunda...
vierten su veneno sin mesura
y se burlan del ser y su aflicción.
Gracias mi querido maestro Rafael por esta invitación.
Su admirador y amigo Hector Adolfo.

Comentarios1

  • Bambú

    ¡Qué buenos!
    ¡Un aplaplauso!
    Que yo no envidio
    sino que aprendo.



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