Jarbe

VIII/XI/MMXVI

Escribo esto

                con lágrimas en los ojos.

 

La realidad me fusila,

me devora la oscuridad 

en una noche, en que,

como a la luna me falta una mitad.

 

Pero,la diferencia es obvia,

ella esta creciente

y yo en felicidad menguante.

 

Llorando con crucificado,

banda sonora del desamor.

Escuchando poemas de Buesa

con un nudo en la garganta.

 

Con mi melancolía a gritos.

 

Cuida aquella rosa que te di,

pues que yo este marchito

no le quita el derecho a vivir.

 

No creo que esta noche sueñe,

pues estoy ocupado 

deshidratándome.

 

Puede que nunca te enseñe

estos versos

y estas estrofas,

que nunca sepas de estas gotas

que las hojas 

llenan.

 

Que convertí

mi rostro en un paisaje

con dos cascadas.

Cayendo,cayendo,cayendo

sin parar.

 

El dolor agonizante

de no haberte dado un beso,

es más punzante

que una lanza

en el costal.

 

La agonía de la madrugada

es la cuna de judas,

la pera,

la caja blanca

y más torturas

siéndome aplicadas.

 

Un insomnio áspero,

un corazón muerto.

Lucifer certero 

se disfrazó de Cupido

para clavar

seis flechas a mi pecho.

 

Sangrando como Jesús

en la cruz.

Mi cruz es vivir en el sur

y sentirme frío

como en el norte más norte.

 

Pensando en ojalás.

 

Ojalá ser Esënin

y cambiar lo metafórico

por sangre.

 

Pensando en ojalás

 

Ojalá verte venir

y, tras sonreír,

correr eufórico

para besarte.

 

Ojalás.

 

Ha escampado pero sigo triste,

he llorado, otra vez,

pues no me quisiste

y he fracasado de nuevo.

 

Pues no me quieres

y he fracasado de nuevo.

 

Por mucho que me lo vea venir

sigue escociendo.

 

Es como un maremoto

que arrasa 

con todo

a su paso

aunque lleven meses

previnéndolo.

 

Tus dos diamantes,

esos dos lirios azules

que son tus ojos.

 

Una iris que quemaría

a la vez que lo helaría

hasta al más valiente

de Esparta.

 

Una sonrisa

que nada estropea,

perfecta.

 

Una melena

comparable a hilos de oro.

 

Republicana

como la música

de un poeta

del siglo veintiuno.

 

 

Me gustan hasta tus granos.....

 

 

¿Cómo? dime, ¿cómo?

¿cómo quieres entonces que no me vuelvas loco?

¿cómo? dime ¿cómo?

 

No podía decirte nada,

solo pensaba en lo bonita

que estabas,

en besarte,

en disfrutar de tu presencia.

 

Estaba en blanco,

mudo,

como un mimo.

 

Estabas tan segura

de que jamás

sentirías lo mismo...

 

Me dijiste, "Escribe un poema con esto

y desahógate."

 

Y así,

llorando,

arrepentido,

recordando,

jodido,

me salió esto.

 

 

 

                                          8-11-16

 



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