arboldesombra

Tú eres mi cuento que cuento

 

Beso tus pestañas pesadas de un rimen oscuro,

toco apenas el surco de tus labios resecos,

en la solemne quietud se desdoblan demonios sonriendo,

te amo hasta salvarte, hasta el inframundo que tu voz decía,

porque te fuiste sin mí maldita sea...

porque no regresas del infierno

y acabas de comer mi corazón?

porque no atragantas tu delicado cuello de marfil?

Desde la inmensidad veo tus gestos, tu latido,

la forma que el viento avienta tu cabello de colores,

estas inmensa... lejos, sin embargo...

zumbas en mi oído izquierdo a todo volumen.

Un vaho frío me recorre tan abstracto como tu pasado,

diluyo mi corazón en un vino amargo,

y mientras la claridad se expande pienso...

imagino, concibo estupideces en la nada...

si sigo golpeando mi alma con tus besos,

si el dragón de la angustia quemará mis manos llamándote,

si eres la princesa que aguarda en un castillo lújubre,

y yo...

como un estúpido guapo en un caballo blanco,

pensando encontrar estrellas y ríos en tu vientre,

o la felicidad que se escondió detrás de las brujas,

no!!!...

mejor no te rescato...

me muerdo los labios y me voy a todo galope maldiciendo tu nombre...

de todas formas... viviremos infelices para siempre.

Suspiro...

mientras el vino recorre mis venas...

te va diluyendo en mi,

te va desvaneciendo,

te vuelves fantasma,

ya no te veo...

ya no existes,

ya eres otra,

tienes otro nombre,

ya me amas como a nadie!!!,

ya me buscas,

ya me llamas....

ya no te quiero.

 

 



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