MARIO MONTES GIRALDO

DIALOGO

Llegué a su casa,

sentí extrañeza,

el ambiente no era el mismo,

algo faltaba allí.

 

Miré a mi alrededor,

 la misma casa,

el mismo jardín,

la misma puerta,

el mismo color,

los mismos muebles.

 

Nos saludamos de la misma manera,

vestía sus mismas ropas,

olía su mismo perfume

y hasta nos dimos los mismos besos.

 

Luego siguieron los mismos abrazos

y nos dispusimos a entablar

nuestra misma conversación diaria.

 

 

Pero, ! oh catástrofe ¡,

alguien se robo el televisor.

 

MARIO MONTES GIRALDO.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.