Jorge Aimar Francese Hardaick

SIMPLEMENTE UNA HISTORIA



... Y un día entre el gentío

rozaste mi mano, sin darte cuenta.

 

Día a día te busco entre el bullicio,

silente suspiro,

me bebo tu encanto.

 

Una noche de luna llena

sin ilusiones, ya cansado,

sentada, solitaria en un muelle

estabas ahí, callada, sumisa.

 

Sin decirte una palabra

a tu lado me senté,

rocé tu mano... eras tú.

Nuestras miradas se fundieron

cristalinas bajo las estrellas,

tu mano entrelazó a la mía,

nuestras cabezas se apoyaron entre sí

mirando la luna

adivinando nuestro destino.

 

El tiempo transcurrió,

nuestro refugio fue el azul

que hoy, embelesados nos mantiene.

 

Autor: Jorge Aimar Francese Hardaick

- Argentina - 31-10-2016

Derechos reservados del autor (*)

Blog "MIS PENSAMIENTOS"

http://crisfacu.blogspot.com.ar

Comentarios1

  • kavanarudén

    Precioso poema
    Pleno de sentimiento, sobre todo de ese hermoso sentimiento llamado amor.
    Un hermoso encuentro bautizado por la luna que perdura en el tiempo.
    Un gusto, un placer pasar por tus letras y deleitarme en ellas.
    Un abrazo de amistad
    Kavi

    • Jorge Aimar Francese Hardaick

      Gracias por la simpleza de tus sentidas palabras, cual cántaro fresco sacian al sediento, estimado Kavi. Recibe desde mi apreciada Argentina, un cálido y afectuoso saludo.



    Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.