jorge enrique mantilla

LA ENCORVADA

LA ENCORVADA

 

Mujer encorvada, de vestimenta almidonada

De mirada de reojo de tristeza y llanto

Sin pronunciar palabra, enmudece su canto

Pidiendo amores de aposento santo

 

Solitaria, que envuelves su cuerpo en enaguas solas

Se las levantas cuantas veces puede

Vendiendo su alma a cualquier rufián que hiede

Sin importar el maltrato de sus genitales, ardores tiene

 

Con su moño blanco, en sus piernas adormece

En cualquier aposento, taciturna amanece

Desvencijada y ojerosa, la encorvada rejuvenece

Con unas cuantas monedas, su risa en sus dientes florece

 

Con sus ojos pintados como mural de azabache

De labios rojos, vagabunda de solar de noche

De quijadas largas, polvos tirados de masacre

La encorvada pide a gritos, que alguien del muladar la saque

 

La desgracia la persigue de rencores de fealdad

Triste y sin lágrimas de sus cuencas llantos alborotar

Atada de mirada al suelo, pide a gritos su libertad

Eco de miserables, que escudriñan los interiores sin escuchar

 

Desvencijada, de amores furtivos, de sus mieles conseguiste

Arrastrando miseria, de abultada barriga proseguiste

Maltrato y violencia, prole de hijos a escondidas construiste

La encorvada, llora desconsolada, de consejos sorda, obedeciste

 

Doblada y amarrada, la encorvada, nunca se agachaba

Perseguida de gentes, de mujeres egoístas, apedreada

Violada a escondidas, almidonada a tientas, caminaba

Destrozada y estrangulada, la mujerzuela sin vida fue encontrada

Tirada en un muladar, sin velorio ni funeral, la encorvada fue enterrada.

 

“Joreman” Jorge Enrique Mantilla

Bucaramanga oct 31-2016

“Día de las encorvadas brujas”

En homenaje a “la cabuya de los moscos”

 

 



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