Alexander Cambero

Barricada de amor...


Oh, mujer anhelada de primigenios besos, toma por asalto mis barricadas, cúbreme con tus encantos y atrápame en cada espacio de tu ser. Hazme el prisionero más feliz de la comarca; aquel reducido a vivir en la magia de tus ojos. Tu fiel enamorado sometido tras las rejas de una mazmorra, en donde puedo observar el jardín de tu deliciosa boca. Y en medio de la vorágine saber que las gruesas cadenas que me someten, son destellos de luz cuando mi corazón te busca en la soledad de los barrotes. No importa si las paredes se parecen a la lejanía. Estás en cada respiro de mi ser, en la última esperanza que se yergue sobre las dificultades. La mujer que amo se parece a la libertad. De rostro hermoso y pechos generosos, destila amor en su regazo; en tu cintura bullen los deseos imperecederos de amarte con una arrebatadora locura. Es la prenda adorada que un buen día redujo mis ansias a quererla con una pasión más allá de los misterios. Son los enigmas de la mujer que me hace prisionero de sus encantos. Preso en sus redes de cuerdas bruñidas como acariciando sus cabellos. Apenas un minúsculo espacio que guarda este momento; la pequeña ventana es un resquicio de vida que abre los brazos a la claridad. Solo qué adorarte es el la llave que nos conduce hasta tu trono. Cuando en el silencio las penumbras te dibujan todo se llena de felicidad. Es como un viaje impenitente de un barco que se desliza silenciosamente, va cruzando por tus confines con el corazón puesto en cada legua que recorre el armatoste de hierro. En algún punto de ese imponente ecosistema marino te apareces. Sigo impávido amaneciendo pensando en ti. ¡Oh, cantos de luz ¡Seguid sometiéndome a tus designios. Que los besos me capturen hasta morir en tus brazos.


Si me encarcelaste en tus brazos
hoy sigo queriendo
los barrotes de tus encantos
no deseo la libertad sin ti
con gusto pagaré esa condena
pues mi alma la tienes tu
de amor llena...
Elena


He vuelto a sentir como descarga eléctrica
Tus besos y tus abrazos como barricada de AMOR
Atrapada en tus deseos y tus ganas de mí.
En el abrazo que envuelve y me ciñe a tu cuerpo,
Y el beso deseado de tu boca es dulce caricia en mis labios,
Pasión y deseo nos juntan aprisionados
En la entrega total de dos cuerpos amándose
Sin reservas ni contradicciones SOLO AMÁNDOSE
En un encuentro de deseos y anhelos de sentir
La piel en la piel, el beso en el beso, y la pasión
Conjugada en AMOR DE LOS DOS...
¡TE AMO!... ¡Amor! Te sigo AMANDO...
Desde la otra VIDA... que juré amarte...
En una barricada de AMOR mi deseo por ti.
ALICIA


¡Ay señor! Quédese junto a mí, viviría mil años por estar con usted, por estar otro segundo amándolo. Sé que está en la lejanía, pero pronto lo volveré a ver, yo lo amo y no lo quiero perder, si no puede salir de la celda en la que se encuentra, ¡Dígame como llego ahí! No puedo esperar más por su amor, quiero su cariño, quiero ese esplendor en mi corazón…
yeimirojo



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