Santiago Miranda

Desde la muerte

 o ambos contra ella erguidos
desde los cielos partidos
de celeste indefinido o entre
aquella ínfima raya arrugada
en el rostro de nuestro linaje

 

un susurro; la cordura enerva
nuestro viaje de plazos fuera
desde el curso de las vírgenes aguas
de mítica inmortalidad inextasiada
no todo muere, en la muerte

 

no todo en la muerte, muere
no todo es vencido en la derrota
y lo desconocido nubla y pobla
todos estos rincones de invisibles
vértices, es este espacio que miramos

 

apenas, inscribe en nuestra aúrea
apócrifos grabados, aullamos, esta noche
al parir lo oscuro, de tales mañanas arrancadas
enteras por nosotros dadas para el regocijo
aún rodeado de todo el oro

 

acareado desde el exterior
inventados por sus procesos declamatorios
denegamos una invocación, inútil (respondemos)
los premios son engaños y la meta (no)
es más que un accesorio hundiendo desesperados

 

en la noche. no creas que todo lo que ves
es todo lo hay, aquí (por descubrir)
no creas que todo lo que sientes
es todo lo que hay por sentir, aquí
no pienses que todo pensado

 

es todo por.. lo sabes. En fin
desde el fondo del olvido
lo intuyes cercano
desde la muerte venimos, ya hemos
muerto antes, pero lo vivido no es quitado

 

y aunque no tememos el proceso revocatorio
quisiéramos ya, detener la cuenta
el amor nos brota de antemano
en la sonrisa sobre la mirada
y en la búsqueda de alguna mano para
acompañar la otra. dame esos cinco ¿estamos?.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.