mariorecamier

Regaños de mi madre

Deja de rascarte la barriga
deja de dormir a pierna suelta
la flojera se ha vuelto tu amiga
ya parate y vete a dar la vuelta

no vayas a de empinar el codo
o vas a estar con el agua al cuello
y no me digas, pues y ni modo
tenia tanta sed como un camello

y no te lo tomes muy a pecho
por que no eres del mundo el ombligo
y aunque a descansar tienes derecho
has caso esta vez a lo que digo

a mi no vas a tomarme el pelo
por que en un abrir y cerrar de ojos
sin pensar, sin un solo desvelo
lleno tu habitaciòn de cerrojos

así que pon los pies en el suelo
y levántate con el derecho
para que te quede de consuelo
que tienes una cama y un techo

y por favor no encojas los hombros
y tampoco te cruces de brazos
y ya ponte a limpiar los escombros
que el cuarto amaneció hecho pedazos

no digas que hablo hasta por los codos
pues no daré mi brazo a torcer
y hagas lo que hagas de todos modos
debes de ayudar con el quehacer

y ya deja de ser cara dura
debería caersete de vergüenza
por que por ti toda esta locura
hace que te pierda la paciencia

si por ti pongo la mano al fuego
no es que tenga dos dedos de frente
es por que el amor de madre es ciego
y no se ira por mas que se intente

si es necesario las uñas sacar
una y otra vez lo tendré que hacer
para que nunca vayas olvidar
que nadie igual que yo te ha de querer

 

 

Comentarios1

  • gaston campano

    Unas pequeñas reconvenciones al niño, que de quehaceres tienes un piño, que el agua está cara pero lo suficiente para bañarse de mañana.
    Saludos al niño.



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