Javier Carrillo

Amiga mía.


Tu eres hermosa amiga mía como
las hijas de salomón, preciosa como
las cortinas del rey salomón.
Te amo doncella de Jerusalén
tu cuerpo es como la torre de David
con bellas estructuras.


Tan hermosa que Afrodita misma te tendría celos
bellos ojos, hermoso cuerpo, sedosos cabellos
labios incitantes al deseo,
Belleza que el príncipe Paris se abrumaría en deseo por ti
Dejando a tras a Helena de Troya por tu hermosura, por tu joya
Sabiendo él que tu monte de venus es mejor complemento que una corona
Eres deseo de muchos, pecado de pocos
Nada de lo que expreso se asemeja a una hipérbole
Es tu piel tersa una razón de devoción
Eres tu completa quien aviva la virilidad de cualquier índole



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