Teo Revilla Bravo

ASTROS

 

ASTROS

 

Astro apagado, punto que se tambalea

y suicida sin nombre ni memoria

se arroja al vertedero del vacío.

Astro apagado, interfecto, muerto

en tentativas vanas por llegar a ser estrella.

Continuo adiós. Astro de ánimos fugitivos

amenazado y eternizado en daga o dura

espada. De Damocles. Que hiere, troncha,

mata, que doblega todo intento de respiro

frustrando un principio de reacción.

 

La espada, corta, saja, descalabra dichas

y  horizontes, mata.

 

Alentar de nuevo vida ante la sorprendente

aparición  de otra constelación, ebria

luminaria de posibles horizontes,

mundo o génesis fosforescente que se ensancha,

que se expansiona, que se droga de eternidad

desterrando silencios, rendición de huesos,

rotas aristas, bárbaros himnos, mellados filos.

 

Cerrar los párpados. Abrirlos al enramado

giro cósmico, germinal y mágico de ilusión;

persistir en la extraordinaria verdad que deja

perpetuar -cual aleve sueño- el universo …

 

 

DESDE EL FONDO Cuaderno V.

desde el 4 de octubre de 1978 al 27 de julio de 1980

©Teo Revilla Bravo.

 

 

 



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