Santiago Miranda

Divagancias V

Desata la cadena, quiebra

la rueda embestida, agita

que titilan el rumbo, los señores

astros redundantes

                  en lo inmenso

           en lo oscuro

 

asolaban los temores:

el verso; tórrido cuerpo secular

desprende mielificada sangre, evade tiempo

el ritmo  sobrevuela circulando libre

espera, en los dispares confines  disipado

 

Han liberado el horizonte a destajo

destapado las cuadricula(da)s esferas

del espanto esperanzado, somos ambos

uno libres, señalan excelsos amor

 

que manos partidas se extienden

a lo larga de duros siglos expirados

hombre umbrío y alterno sirviente

¿tus orillas desgastaron?

 

uno dentro del otro, cabizbajo

  otro, fuera mismo mencionado

 

taponea ahora la represa

del tiempo agujereado ciclo

como un queso lunático, el flujo

de un nosotros, se escapa aficionado

 

tan actual como tu esfuerzo

alicaído en la estructura

las herramientas palpitando

es mantener, tu sabia fortuna

 

la superficie, te llega desde el estómago

sin atravesar la vista, como espadas

en llamas poéticas, esa es ventura

de hierro y profética indeterminada

 

es la imagen que desatará, rupturas

siempre habrá una, nueva división de los sub-tiempos

es el segundo de revelación, hora y día (el orígen)

dirá este momento, y habré olvidado mi nombre

y la pregunta de aquello, cuando no soy siendo

o soy no siendo, uno con los muertos



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