AlbertoGarridoLazaro

Lluvia.

Lluvia (28/3/2014)

 

¡oh! Gemido impropio de las nubes,

Tu llanto es belleza. Eco postrado

Que contra el suelo chocas y subes

 

Es tu risa un dolor iluminado,

Un aliento desde el Edén caído,

Un color para el cielo amainado.

 

Quiero en ti despertar condolido,

Y Animar ansioso la tempestad serena,

Quiero de ti más que del olvido

 

Y nubles la sazón que al corazón apena,

Alimentando lluvias y dolores

Para la mar de azucena.

 

Quisiera ser de tus amores,

Gozarte a ti en tu cuerpo plena,

Llegar ansiado antes que aflores

 

Y acariciar tu luna morena

Y sin más remedio que el de vivir,

Sonreír ante esta agónica pena.

  

Quiero en la noche volverte a sentir,

 y de tus plateadas gotas beber

En las estrellas tu continuo devenir.

 

Que muertas, las veo desvanecer

En las profundas alas del mar

A la tierna luz de un amanecer.

 

Es tu luz una brisa aún por llegar,

Una primavera aún no venida…

Es una fragancia que al expirar

 

Deja el brillo de una vela encendida.

Quererla es mi pecado. Mi tormento.

Día a día se hace más grande la herida

 

Y al final mi cuerpo será el alimento

De recuerdos y de alaridos,

De un susurro  o de un de frío lamento.

 

¡Oh! Lluvia de incesantes sonidos,

Al otoño y al mar te requiero

De las olas y del frío seguidos,

Inmortal beso el que de ti espero.

 

 



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.