Pedro Perez Vargas

A mi hija, Madeline

Me iré corriendo por las calles vacías 
Detrás de tus huellas, y no la habré de encontrar 
Iré detrás de tu senda, como lo hiciste un día 
Cuando seguías tú, mis pasos al caminar

Tus pasos que hoy avanzan, y no tan despacio 
Se dirigen a otro destino, en algún lugar
Y yo, con los brazos abiertos de par en par
Seguiré tus huellas sin sentir cansancio

Yo seguiré tus pasos hasta el final de mis días
Guiado tal vez por el viento hacia una tierra lejana 
Pues mi casa que hoy es tuya, no lo será mañana
Cuando tu deseo de volar, te hará dejarla vacía 

Tocaré cada puerta que encuentre en el camino 
Detrás de esa niña inquieta que  cambiará de rumbo
Dejando atrás su niñez para explorar otro mundo
Para con sus propias manos, construir su destino

El dolor de perderte me desgarrará hasta el alma
Mis manos por vez primera, se encontrarán vacías 
Yo, seguiré siendo tu padre, pero tú ya no serás mía 
Y habré de  ocultar mi llanto tras una fingida calma

Tú te irás  lejos, lejos de mí, en la distancia
Quizás hacia otro mundo, donde se hable otra lengua 
Mis pasos seguirán los tuyos, tal vez sin dar tregua
Hasta tenerte a mi lado, como estuviste en tu infancia.



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