Araceli Vellber

Porque es así y no preguntes el por qué.

Soy el primer apretón de manos

entre un espermatozoide y un óvulo

que no habían mantenido una conversación previa,

no soy más,

bueno, podría ser un mueble

o tal vez lo sea.

De la misma manera que conozco gente

que ha sobrevivido o apenas mantiene un rasguño

al ser atropellado por sus propias palabras,

 yo dibujo un acento mal colocado

y de repente merodean las hienas,

pienso que hay vidas, cuerpos

que solo sirven para las estadísticas,

aunque ni siquiera ellos lo sepan,

forman parte de esa fórmula matemática

que no es natural,

pero hay que cuadrar las cuentas

y es que existen los días

que te acuerdas de todo

y también los días

que todo te parece nuevo,

solo queda por consumir dos adverbios

cómo y cuándo.

Comentarios1

  • El Hombre de la Rosa

    Un hermoso poema amigo Araceli...
    Un placer su lectura...
    El Hombre de la Rosa



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