Gonzalo Ramos Aranda

Ciego

Hoy, que me vi, con mis ojos de ciego,

desentrañando el alma, en el sosiego,

desechado, en un vacío, hueco, vano,

transitando sombrío, por seco llano.

 

Solitario, absorto, divagando,

paria, a la deriva, sin don de mando,

descalzo, inanimado, trashumante,

insensible ser, delirando incesante.

 

Ante la humanidad, muy desolado,

un personaje triste, . . . resquebrajado,

interna y exteriormente, careciendo de todo,

como luciérnaga negra, atrapada en el lodo.

 

No sé si estoy en las quijadas del hambre,

ávido de ilusiones, parezco fiambre,

o si convivo entre fauces de miseria,

esta quimera mía . . . es cosa seria.

 

Sin lazarillo alguno, cruzo sendas ignotas,

ojalá que lloviera, que me guiaran las gotas,

necesito bastón, urgentemente,

cual sensor, como luz, que sea vehemente.

 

Pues he tropezado con troncos, con piedras,

con árboles, chocado, en las tinieblas,

mis heridas son extensas, no breves,

cayendo voy, a un abismo, sin redes.

 

Deseo un mundo plano, para mejor pisarlo,

sin curvas traicioneras, quisiera transformarlo,

mas sé que es imposible, seguiré en la penumbra,

parece que mi vida a perder se acostumbra.

 

Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda                                                        

México, D. F., a 30 de septiembre del 2014.

Reg. SEP Indautor No. 03-2016-070109301200-14

 

 

Comentarios1

  • El Hombre de la Rosa

    Un hermoso poema amigo Gonzalo...
    Un placer su lectura...
    El Hombre de la Rosa



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