Araceli Vellber

No lo dudes.

No lo dudes,

soy el árbol que te protege de la lluvia

aunque en ocasiones,

pueda ser la propia tormenta.

Soy presagio de algo

y llegada de nada,

intento de todo, pero sin respuestas.

Soy de principios claros,

pero de vicios tan oscuros

que me impiden ver claridad aquellos inicios.

No lo dudes,

cuando ya no quede nada,

hay que desempolvar las fotos,

pintar los arañazos de blanco,

e inscribir un hola y adiós en el umbral de las puertas.

No lo dudes,

cuando tu corazón achica,

en lugar de bombear,

cuando los labios se conviertan en mármol,

cuando despierte la noche

y acueste la mañana

aunque esté vacía la cama,

no lo dudes,

todo vuelve a la tierra,

todo se queda en ella,

solo somos al final, tierra.

 



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