Elena Mateos

La fantasía (fragmento final del relato)

Me he levantado de buen humor esta mañana y parece que mi estado de ánimo influye positivamente en mi trabajo, haciendo que la jornada sea más amena.
Han transcurrido ya unos días en los que no tengo esos sueños húmedos con mi fantasía, hasta hoy.
Había empezado a notar como me miraba desde su puesto. Las veces que me he dado cuenta y le he devuelto la mirada, parece sonrojarse y aparta su vista de mí. En esos momentos siento como se me contraen los músculos del vientre y se me hace un nudo en la garganta. Si el supiera lo que ha sucedido en mi mente...
Es día festivo. El centro comercial cierra sus puertas al mediodía. Hemos abierto en la mañana para aquella gente que siempre espera al último instante para comprar lo que necesita.
Acabado mi trabajo me dispongo a marcharme, pero siento que alguien me mira desde un punto cercano a mí. Dirijo a ese punto la vista y observo a mi fantasía sonriéndome traviesamente. Está parado frente al ascensor. Presiona el botón de llamada a la vez que me hace un gesto para que vaya a su encuentro.
Miro a mi alrededor asombrada al comprobar que el sitio se ha quedado desierto en ese pequeño instante en que me encontraba distraída. Camino hacia el ascensor donde debe encontrarse él, pues ya no le veo desde mi posición.
Al llegar me quedo inmóvil ante la puerta donde se encuentra apoyado para que esta no se cierre.
Me mira sonriente con deseo en sus ojos. Me arrastra hacia el interior, pulsa el botón del ultimo piso y se que no tengo escapatoria y que aunque la tuviera no haría nada por evitar el intenso momento que se que se avecina.
Mientras ascendemos me observa sin hacer ningún tipo de movimiento, pero en el instante en que se detiene el ascensor se acerca para besarme. Como echaba de menos estos labios, esta lengua tan juguetona, tan cálida y húmeda que me recorre la boca con sensuales movimientos.
Estoy contra la pared del ascensor y me tiene sujeta por la cintura. Me aprieta contra él para que sienta su erección y vaya si la siento. Me mojo al instante, mi cuerpo se prepara para otra sesión de sexo con este hombre. Me muerde los labios fuertemente y comienza a quitarme la ropa.
En un instante estamos los dos desnudos. Me tumba en el suelo debajo de él y comienza a mordisquear mi cuerpo entero. Tira de mis pezones y gimo. Me masturba mientras sigue con su recorrido por mi hasta que lo tengo entre las piernas. Noto su lengua moviéndose dentro de mi. Lame mi clítoris muy lentamente haciendo presión y me empapo. Quiero agarrar su pelo pero al notar mi mano sobre su cabeza la retira y me niega mientras sonríe. Sigue haciéndome gozar y gimo. Este minúsculo cubículo se empaña por nuestros cuerpos radiantes de calor.
Hace que me corra y veo como se relame. Se levanta y hace que me ponga de rodillas para que se la chupe. La noto dura en mi boca y me la trago hasta donde mi garganta es capaz un par de veces pero no me da tiempo a reaccionar cuando me alza, me pone de espaldas a el apoyada en una barandilla metálica de la cristalera del ascensor y me la mete con una embestida que hace que gima muy fuerte. Me sujeta por la cadera y me folla brutalmente mientras yo gimo con la cara apoyada en el cristal, que se empaña aun mas con mi respiración jadeante. Si esperarlo me da un azote que hace vibrar mi cuerpo, me gusta y le pido que me de mas, que me azote. El no dice nada pero sacia mi deseo y me da otro. Después agarra mi pelo y tira hacia atrás. Como gozo, que dura esta, no quiero que salga de mi, quiero que me folle hasta que este tan exhausta que no consiga articular palabra, quiero que me llene, que se corra dentro de mi. Estoy a punto de correrme, mis músculos se tensan con cada movimiento, mi respiración se acelera y siento que llego, siento que me voy a correr y cuando estoy al limite se para en seco, la saca y pulsa el botón de la planta baja. No entiendo porque no sigue, me quedo muda sin saber que decir ante esta extraña situación. El ascensor se detiene y en cuanto la puerta se abre me despierto empapada en sudor. No puede ser, otra vez, estos sueños tan excitantes que me tienen loca, aunque esta vez no ha llegado a completarse y mi perspectiva es que en realidad nunca llegara a hacerlo, pero que intensa fantasía.

Fin.

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