Karyme Saavedra

Ojos verdes

 

Te extraño.

Amor mío, te extraño.

Nunca escribí versos de súplica y lamentos, tan solo ilustraba lo que otros amores me habían hecho.

Pero tú, cariño mío, eres la excepción.

Extraño tu sonrisa, aquella que hacía mis mañanas infinitas.

Ansío con recordar nuestras primeras palabras, nuestras primeras risas.

¿Acaso nuestro amor se fue cómo llegó?

Tus orbes verdes pierden brillo.

¿Sigo causándote daño?

Tus labios rosados se tornan violetas.

¿Qué fue lo que hice para hacerte sufrir tanto?

No quiero que tu corazón deje de latir.

¿Y por qué mi Dios en el cielo no escucha mis plegarias?

Mis lágrimas salen al tenerte en el pensamiento.

Creo que la culpa por mis actos comienza a consumirme.

 

Pero quiero que sonrías,

Quiero que ilumines más vidas.

Quiero que vivas aquello que comencé a quitarte.

Quiero que recuerdes tu valor.

Necesito que olvides y llores por la belleza de los atardeceres.

Por la película de los veinte.

Por el picor de la comida.

Y no por mi alma perdida.

Te extrañaré siempre.

Cada una de tus inseguridades las abrazo con fuerza.

Y a tus miedos les beso la mejilla.

Te extrañaré siempre.

Te querré siempre.

Te amaré siempre, amor mío.

 



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