Luisa Arias Soto

Reproche del corazón al alma

 

 

“La noche esta fría, y el corazón calla,

Esta meditando de porque sufre el alma…”


-Yo de carne y tú de sentimientos,

yo te hice ver el amor

Y el amor te cegó a ti.

Por mi impulso conociste el beso,

 y el beso te robo el aliento.


Por mi palpitar se escucho tu voz,

 y de tu voz los sentimientos.


Yo abrí mis puertas

-!Si¡-

Pero tú dejaste entrar el dolor

Y ahora sufres sin remedio

y reprochándole a la vida

porque no te deja morir…

-Yo en parte culpable por

haberte llevado al dolor,

y tu frágil transparencia se

ha plasmado en un rostro

que ni el mejor maquillaje,

ni la mejor pintura pueden

terminar de cubrir.


Porque te has enfermado

y yo llevo el peso de tus heridas,

hechas cicatrices ya,

cicatrices que oxidan tus lágrimas

sin poderte yo ayudar.

 

¡Me estas matando!,

siento que me oprimes

y ya no puedo mas.


Mis latidos son errantes y

 su fuerza se apaga.


Yo te puse otra prueba

y tú no la quisiste ver.


Yo te lo advertí de nuevo

y la experiencia no llego.


No has aprendido que si dejo

que una prueba pase,

es para que busques solución,

y no te menoscabes en la lucha

haciendo una tragedia mayor.


Pero aun así te afliges, sufres, lloras,

y te refugias en mí que soy tu cárcel.


Sigues golpeando los barrotes

y tu desesperación  me esta llenando.


¡Piedad, piedad!

Te quejas al sufrir, mucho mas sufro yo.

Tu no mueres, yo si.

Tu me estas matando a mi!

Deja que el mal se extinga

en tus entrañas o ve a parir

ese engendro de maldad.

Antes de que yo estalle

y este cuerpo deje ya de vivir…

 

 

 

 



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