dreamer

La aventura.

Se encontraba la plasticina jugando con sus formas.

El lápiz le dijo: no sabes qué divertido es ser lápiz, tener variados colores para poder pintar el mundo como un arcoiris. Deberías poder pintar todo el mundo como yo.

La plasticina respondió: es genial tu forma de ser, creo que yo no tengo tu don, sin embargo lo intentaré con todas mis ganas. En ese momento la plasticina se moldeó como si fuese un hermoso lápiz, y cuando fue a pintar se dio cuenta que no podía desprender sus colores, que si lo hacía sólo se desprendería de su color. El lápiz le dijo que no servía para nada.

Triste la plasticina caminó por las calles hasta encontrarse con la tijera.

La tijera le dijo: supe que el lápiz te ha dicho que no sirves para nada, bueno yo te diré, es él el que no sirve para nada, pintar colores y eso, quién necesita eso? lo que más se necesita es quien corte y pueda dividir los materiales, como yo con mis afiladas hojas. Si quieres ser alguien, sé como yo.

La plasticina se propuso ser como la tijera, tomó su forma y comenzó a cortar, en ese instante se dio cuenta que su flexibilidad no servía para para tal hazaña, que al intentar cortar más bien sólo abrazaba los objetos. La tijera le dijo que tenía razón el lápiz, en verdad no sirve para nada.

Triste nuevamente caminó y se encontró con el arte.

El arte le dijo: hola amigo plasticina, tengo mucho que contarte.

La plasticina respondió: mejor ni me hables, todo el mundo me dice que no sirvo para nada, que no hago más que ser un.... un ... un no sé qué.

El arte:y tú sabes lo que eres?

La plasticina: ehm ... ehm ... quise ser un lápiz y no lo logré y también una tijera. Los pude copiar a la perfección pero no pude ser como ellos querían.

El arte: eso es obvio porque tú eres tú, cada uno tiene su esencia y su forma de ser frente al mundo. Cada uno es hermoso en sí. Cada uno es parte del todo. Tú puede ser lo que tú quieras y siempre tendrás tu esencia, tu suavidad y tus hermosos colores. Puedes ser una casa, un perro, un árbol, una persona, lo que a tí se te ocurra ser.

La plasticina pensó... es cierto he podido ser un lápiz y una tijera pero no he podido ser yo mismo, he buscado ser lo que otros quieran que sea, por eso no he encontrado mi camino.

El arte y la plasticina esa tarde jugaron hasta el infinito.

 

FIN. 



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