Santiago Miranda

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Extrañamente, a intervalos  nos desconocemos

(o como extraños sin habernos conocido) nos miramos

Y desconfiamos de nuestras malas intenciones

Antes de actuarlas, fingimos por actos segmentados

 

¿Nos conocimos cuando nos conocíamos?

      O cuando reconocíamos en otro

          A uno en otro ¿cuál otro era el que miramos.

        Cuál uno era el uno que observábamos

                                                                              en lo observado?

 

La mirada, el engaño; el tema se trata

de orbitas circulando

                   fuera de sus sistemas

 

La verdad es que;

Conversamos, poco o nada

Y las cervezas que el calor corporal volatiza

O el vino al invierno escarlata

Produce cierta ansiedad, reflejada

En tu muslo trepidante 

y tú la ves en mí silencio, en mí mirada

 

Nos juntamos a beber eso es cierto

(aquí somos todos amigos, ¡menos mal!

       que lo somos /o lo hemos sido/)

Y si no nos burlamos no reímos

También es cierto, que la verdad es un mito

Y la última verdad es que; si no fuera por el poco

Amor que a destiempo liberamos, todo el resto sería

el infierno desatado

 

Si todo fue una farsa, el telón

       Nos calló encima

                         - Sí

Nos entrecerró la boca muda

De un portazo, quebró las ventanas

Y de allí nos expulsó a la muerte-vida.

 

Aquí afuera hace frío, y mi celular iluminando

Mi cuerpo no entibia, ni suelta cariño

Me desconecto un rato y te miro

Amigo; ¿Qué tal fue tu día? 

¿Qué ha sido de ti en tu vida?

Comentarios1

  • NCATRAM

    Tremendo cóctel...un saludo



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