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EL nuevo jinete del Apocalipsis.

EL nuevo jinete del Apocalipsis.

Intro.

La fuerza simbólica del apocalipsis, las metáforas de Lorca en poeta en nueva york, la ternura de nuestra compañera Mercedes Bou Ibáñez, y mi sátira estúpida para anunciar algo real, un nuevo jinete del apocalípsis está por llegar. Este jinete es terrible , y tiene que ver con los drones, la manipulación, matrix, las ciencias cognitivas, la genética, la política, internet, el ABC... Y os aseguro hermanos, que este jinete del apocalipsis creado por el hombre... es mucho más poderoso que todos los conocidos y descritos por Jesús, Buda y todos los profetas que han hablado antes de mi  juntos.

 

I


La mitosis de las almas
llora.
Ha engendrando,
miedo y terror
en una nueva escala de dolor.
Se ha hundido el cielo,
en la desesperación,
tras la nueva anunciación.

Hay un nuevo jinete por llegar.
Acaba de nacer
e incluso los cuatro viejos jinetes del apocalipsis,
le temen.

“ Huir donde este la guerra,
Huir donde este el hambre,
huir donde este la peste,
huir donde este la muerte.


Porque se dirige a nuestros naranjales,
y a las ciudades donde están los altos rascacielos
y los barrios miserables.
Estamos condenados a no salvarnos
Esconderos en la sinagogas,
pedir ayuda en las mezquitas,
arrodillaos en los cementerios ante los poetas.

Llorar,
suplicar,
humillaos

quizás así,
solo quizás así,
podáis salvaros.
Angelillo de Uixó. Escrito de paz y bien, el apocalipsis según los drones.

II. Un Poema M.B ibáñez en la revelación de Juncos y cañas, amanecer en el barro.

 

Es el Belcaire, el Belcaire,
no es el Hudson , ni estamos en Nueva York,
ni baja rojo de sangre.
de los sueños de los negros,
ni de las ranas mordidas por los perros de la paz.
Baja rojo escarlata de la sangre derramada
por inocentes tomates que soñaban con volar.
En su orilla los pepinos,
erguidos al cielo claman;
¡Justicia Dios de los ricos!
¿No ves los tomates sangrar!
Panza arriba la calabaza,
ve morir sus sueños de carroza engalanada;
A la fiesta caminando marchará la Cenicienta.
Deshumedece tus ojos, esos ojos que miran
con su verde hierbabuena,
temblorosos al cañar.
Mudo está el higo chumbo, el miedo le hace callar,
testigo de la masacre, lanzó sus pinchos al viento con la intención de cegar
a los miserables piojos de tan horrible maldad.
¡Calla ángel, no digas nada!
¡no desborden tus cuencas riadas!
¡no diga tu voz palabras!
Calla Ángel,
el bárbaro acecha,
espera con ansiedad
el disfrutar del placer
del sabor de tus lágrimas!
¡No llores Ángel, calla, los poetas sueñan... no lloran!
¡los poetas cantan!

M.B Ibáñez.

Angelillo Uixó y M. Ibáñez, revelaciones y profecías, soledades y galerías, poetas y poetisas, en el alma de la red.

 



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