Magda Bello

SAVIA VERDE

 

Me escondo
en los pensamientos
del iracundo cielo.
Y un silbo de amaneceres
despertó,
al imaginario ánade del río.
Gotas de rocío
de un verde
que recoge la savia
de lo abstracto a lo simple
y el mirlo se asoma
con su aria inmarcesible.
Hoy no corre el agua,
solo un tránsito de piñuelas.

 

Magda Bello
Memorias dispersas



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar [email protected] Regístrate aquí o si ya estás [email protected], logueate aquí.