Black Lyon

Aún no he ido al más allá (Thalia).


AVISO DE AUSENCIA DE Black Lyon
No todos mis escritos son poemas, y no todos mis poemas están registrados. (safeCreative) Por lo tanto, son regalos de mi alma para ti. Úsalos y medítalos sabiamente. Black Lyon


 


Y decidí ir a los pinos, motel.

Te encontré ahí. Ya me había follado a Diana, pero al verte, caray, perdí tiempo. Por algo no te había visto.
Pues al terminar de ponerte los tacones, mi primer broma fue: "sabes caminar con tacones" y dijiste que sí.

 

 

Sin embargo, te hice la prueba y casi te caías. Entonces solo dijiste; "no me jodas mierda". Lo cual, me rayó,
y me dio mucha risa al verte caminar con esos tacones turquesas más grandes que tú. Y vaya, tus "amigas",
compañeras decían, "para que te los pones sí el tío te va abrir las piernas y los tacones saldrán volando".
Entonces intervine. Disculpen "Sritas"es cierto de que vengo a por ella por que creo que es muy sensual,
pero si la mujer dice "no" yo me piro y no molesto mas. Entonces ellas dejaron de reírse y todas querían irse
conmigo. Pero ya había elegido a Thalia.

 

 

Su peculiar caminar con los tacones, jamás lo olvidaré. no podía parar de reír. Pero ella con sus encantos femeninos,
distrajo la mirada del narrador. Me enfoqué en sus curvas, sus deliciosas caderas, su piel morena sabor ázucar y miel,
pero Dios, sobre todo esos labios. Una mujer en toda la extención de la palabra. Nada que ver con las mierdas de
Skype.

 

Pero Thalia.., hizo,
lo imposible para mí. Mujer, tengo tiempo sin estar con una fémina. Y es enserio, tengo tanto sin tocar a una mujer,
que sinceramente creo que ya ni recuerdo como tener sexo. A lo cuál, se echó a reír.

 

Thalia, es verdad, al mirarte desnuda, me siento cohibido, me siento inerme. Sé, de que soy un macho y de que,
al final yo pagaré sus mediáticos servicios de tres posiciones, estimulación oral, y sexo vaginal. Eso,
me lo hizo saber desde el principio, inclusive antes de sus tacones. Pero me intimida.

Entonces Thalia, solo me giñó un ojo y me dijo: Papi, tu acuéstate, y déjame mover mi culo en tu verga.
Va... dije.

 

La horas pasaban,
yo debía cobrarle, ella llevaba más orgasmos que yo, ya ni sabía cuánto tiempo fue y dinero gastado. Pero cuál fue mi sorpresa.

Thalía, obvio tengo para costear todo éste tiempo, pero ahora, estámos muy agusto abrazados y veo que no te quieres ir. Yo sé cuando una de tus compañeras vienen, hacen su trabajo y se van. Pero me dijo: Tenía tiempo sin sentirme mujer, sin haber hecho el amor, sin sentirme segura, estoy muy agusto contigo, no sé, algo tienes...

 

Yo, me siento igual, tranquilo, muy agusto, con ganas de que éstos momentos no terminaran. Ya van a ser las 7:00 a.m. a lo cuál respondió...

 

Solo abrázame.

 

 

Abrazados pero acostados, le susurré al oído: Thalia, ¿a que le tienes miedo? A lo cual respondió sin trabas... A mi novio. Le tengo mucho miedo y no quiero llegar a su casa.
Pues no vayas, respondí. Pero Thalia, contestó: Solo abrázame.

 


Comenzó a llorar, yo la consolé, de tanta pasión pasámos al romanticismo, y la empezé a acariciar con amor, así es con amor. Ella se estremecía. Se dio vuelta y su ojos frente a los míos, buscó un beso mío.Un beso tan largo y apasionado que puedo asegurar, en años, había recibido y dado un beso así. Acariciando su rostro, su forma tan femenina de rostro, y esos ojos que brillaban entre lágrimas con el amanecer, me conmovieron.

 

Tocaron la puerta, ella dijo que no abriera, pero yo traía mi 45mm, salí incluso sin playera y con la pistola en el pantalón. Pues era el novio de Thalía. Se quedó estático, él bien sabía de que trabajaba su novia, más no era de su propiedad y en esos momentos tan hermosos, ella, estaba conmigo.

 

Se hizo unos pasos a trás y en segundos, sacó también una pistola, pero era un 9mm; Thalia se escondió atrás de la cama, y alcancé a cerrar la puerta, las balas atravesaron la puerta de madera. En lo que se le acababan las balas, salí, con el revolver lleno y balas en el bolsillo, más potencia aunque más lento al cargar. Corrí hasta las escaleras y alcancé verlo correr, desde ahí le disparé. Pero falle el primer tiro, sin embargo, el estruendo fue mayor, de ahí muchos se echaron a correr. Lo alcancé y le disparé justo en la pierna, Prácticamente la bala le perforó el muslo y dejó una gran herida. Sangre por todos lados. Me le acerqué, y le pisé la mano donde tenía la 9mm.

lP: ¡Aguanta Carnal!
¡ah! ¡No mames!

Y le dije: Cabrón, tú me disparaste primero. Me pudiste haber matado. Y ya sabes lo que dice la banda, "si me vas a matar, mátame bien." Pues fallaste.

Llorando me suplicó piedad. ¡No me mates wey, espera! ¿Sabes lo que ver a tu novia con otro cabrón? De hecho lo sé. Pero es tu novia, no tu esposa.

lP: No... sí es mi esposa. Yo sé que trabaja de esto. Pero este era mi miedo, de que se enamorara. Siempre son clientes mayores, es raro que sean jóvenes, o chavos.

Yo: ¿Y eso que tiene que ver?, igual se puede enamorar de alguién mayor...

lP: Con la adrenalina y los celos, actué... y dijo algo de lo cuál me arrepentí después. ¡Perdóname!


Me conmovió, fue sincero. Le quité la pistola y llamé a una ambulancia. Thalia estaba literalmente pasmada...

 

Thalia: ¡Ya no puedo regresar con él, y ahora menos! ¡Además me trata muy mal y va a regresar, tienes que irte de aquí!

 

Ella agarró sus cosas y se salió corriendo... Yo me quedé... error garrafal...

Me relajé, me snifé coca y volví a cargar el revolver. Funcionaba a la perfección. Y ahora, yo con la adrenalina, estaba a mil por hora...

Obviamente llegó la ambulancia, pero también la policía...

Ahora sí, me jodí. Me dije. Yo al pendiente en la puerta, pero no escuchaba nada. De repente, en la parte baja del motel, se soltaron los disparos. Pues gracias a Dios, éste animal (el novio) le habló a sus compas, los cuales llegaron con pistolas en mano y al ver a la policía, sencillamente soltaron tiros.

Entre ráfagas de balas ensordecedoras, pronto llegaron más policías. Asesinaron a dos, y capturaron al resto. Al chico se lo llevaron custodiando en la ambulancia. Pensé, que revisarían todo. Pero son cobardes. No sabían si había algún narco pesado o si vendrían más. Se llevaron a los demás. Desgraciadamente, como hubo muertos, la SEMEFO venía en camino y una camper del ejército custodiaba el lugar. No podía entrar ni salir...

¡Pero en que me he metido! guerra de pandillas. Y no puedo mover a los míos, pues cobran caro los favores. De esta primero Dios, salgo.

Agarré el resto de la coca que me quedaba y me la snifé. Lamí las tarjetas para que no quedara nada.
Aunque, el revólver aún lo traía y el casquillo quedó abajo...

 

Ni modo.

 

 

Pronto tocaron la puerta y una voz grave me gritó: "abre la puerta cabrón" Agarré la picha y me la puse en la parte de a trás del pantalón. Y abrí la puerta, viendo pasar la vida por mi cabeza.

 

Saludé con educación, ví que era un Sargento (tengo oportunidad de negociar).

 

Sargento: ¿Viste algo antes del tiroteo?

Yo: No Sargento, yo estaba dormido y ando bien crudo, si escuché ruidos, pero pensé que era cohetes.

Sargento: No te hagas pendejo, pocos están aquí, muchos corrieron y pocos decidieron quedarse. Además, la puerta está baleada wey.

 ¿Estás involucrado?

 

¡Vaya, capciosa pregunta!

 

Yo: Mire, así estuvieron las cosas, estaba con una chica, vino un cabrón y abrió fuego. Yo solo me defendí. Le tiré la clave y pegó.

Comenzó a hablar en claves... cuando escuché, 4 y 18, mi corazón se tranquilizó.

Yo: ¿Entonces?

Sargento: ¿Si eres de los Reyes, que haces por San Sebastián?

Yo: Sí se fija, vine solo, yo no pensaba en que esto me iba a pasar. Solo me defendí. ¿Entonces en que procede?
¿Te aplico yo la cuatro?

Sargento: 18 joven,
pero ya sabe que tiene un costo.

Yo: ¿De cuanto estámos hablando?

Sargento: (risas) Lo que sea su voluntad. Ya sabes el precio.

Yo: Para fortuna los traigo.

Le dí su paga, me dejó ponerme la playera, no me desarmó y me esposó. Me sacó y entre la multitud había ya muchos oficiales. Me subió a la RAM, y me dejó en mi territorio.

Yo: Gracias Sargento.

Sargento: Para eso estámos, pero ya no te pares allá, por que después no tendrás tanta suerte.

Llegué con los míos, y me dijeron: ¿Qué tienes que te pasó? ¿Estás bien?

Yo: No pasó nada, ando bien. ¿Acaso no les hubiera llamado en caso de haber pasado algo?

Ellos: No, pues sí. Pero te ves alterado. Y mira tus muñecas, estan marcadas. ¿Te levantaron?

Yo: Sí, pero por andar tomado, le di un ciego al chuta y ya sábanas, de volada a la puerta de casa.

Ellos: ¡Ay cabrón, tú y tus aventuras!

Yo: Necesito relajarme, ¿tienen polvo de hada?

Ellos: Sí carnal, póngase chido y relájese.

Yo: ¡Ánimo carnales!

Ellos: Nosotros vamos a Zamora, ¿Vas?

Yo: No bro, mejor me quedo al turno de la noche.

Ellos: ¿Seguro?

Yo: Sí.

Ellos: Pues gracias carnalito, chido por el pari.

Yo: Al contrario, cuídense y aquí los espero.

Una vez en la mierda, me quedé pensando.

¿Cuánta mierda no pasa en segundos? Historias increíbles pero reales. Tristes pero más que tristes, astringentes...

Traté de dormir,
pero el corazón "tucun tucun tucun".

 

BL.

 

 
Aún no he ido al más allá - 
CC by-nc-sa 4.0 - 
Black Lyon 
 

Comentarios1

  • Ivory

    Tiempo sin leerlo mi estimado...
    Está de película su escrito, de hecho pude ir viendo las imágenes, incluyendo las marcas de los disparos en la puerta del motel.
    ¡Aplausos!

    • Black Lyon

      Muchas Gracias Ivory.

      ¡Ojalá la vea en mis nuevos escritos!



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