luz

El gato

 

Sobre el tejado andando

sigilosamente el gato

daltónico, acechaba a su presa;

su cuerpo sigue al instinto,

sus ojos fijos.

 

Cauteloso se aproxima

apuntando al lugar del

encuentro mortal.

 

Ni un ruido,

el tiempo se detiene.

Se endereza y de repente

salta! en instantáneo vuelo

sobre su presa.

 

Estruendorosos sonidos

se revuelven, se desprende,

corre, atrapa. Cae inmovil

en las garras de acero.

Mordida fatal, terminó el

banquete.

 

Ahora duerme en plenitud

descansa satisfecho.

Soñando el felino, ... será que sueña?

con el próximo ratón.

Sabiduria del vivir, sin tiempo.

 

luz teresa maldonado folkerts

Comentarios10

  • benchy43

    Hermosa poesía al amoroso y cruel felino (que contraproducente, no?). Felicitaciones, amiga, siempre son tus poesías originales, limpias, divinas. Un abrazo. Ruben.

  • Faeton

    Me dan envidia los gatos. Se les ve tan felices mientras duermen. Se puede aprender mucho observando el comportamiento animal, que es lo que tú haces, como buena etóloga.

    Saludos, amiga Luz.

  • Luna y soledad

    Jajjajaja, me tomo el atrevimiento de reirme porque recuerdo eso de los gatos con el estruendo que hacen cuando estan cazando y las casa tienen el techo de aluzinc que escandalo jejej, me gusto leerte LUZ, besitos de LUNA.

  • Cyrene

    son enigmáticos los gatos, has descrito muy bien esa situación de captura, al igual que luego el amodorramiento de la barriga llena, pareciera sentirse ese ronroneo típico que hacen, me gustó mucho Luz, un placer leerte y saludarte.

  • Adrian VeMo

    Con este poema, Luz, me hiciste acordar una pequeña historia.
    No me gustaban tanto los gatos y empecé a quererlos gracias a una novia que tuve (ella muy amante de los animales domésticos). Sucedio días antes que venga para acá, curiosamente un gatito en una noche que estaba con ella se acercó, ella quiso tenerlo en casa a lo que su mamá se negó así que me pidio que cuidara de él, no podia decir que "no" era en ese entonces el amor más fuerte, lo acepté lo tuve en casa solo una semana que bastó para congeniar con el pequeño felino, sentí cariño que no lo dejé en el abandono se lo dí a un amigo, me enseñó fotos, ya esta grande y no era un gato sino gata.
    Pequeñas historias de mi corta vida. Gracias por compartirlo y hacerme retroceder en los años que viví en Perú.
    Saludos amiga, besos y abrazos.

    Adrian

  • Jesus Paredes Ortiz

    Me ha gustado mucho, tanto que se lo conté a mi gato persa esta noche antes que se durmiera, y me dijo:
    para Luz un beso
    que sea mío,
    con mi bigote,
    miau,
    o te daré
    mi amo
    en el cogote,
    miau.
    Un abrazo

  • Poemas de Pepita Fernández

    Muy buena la descripción del momento en que el gato acecha a su presa y luego la mata , me encantó , siempre te leo
    Saludos ......Pepita

  • Zagreo

    Muy hermosa esta fábula versificada. Yo y mi gata Dafne te mandamos saludo.

  • Zagreo

    perdón, mi gata Dafne y yo...

  • Angelito Blanco

    Hermoso...sencillamente hermoso...Besos.



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