Johan Jurado

Rasga me como una hoja de papel pero ten a la mano cinta.

Cortame las alas, al fin y al cabo no me enseñaste a volar.

Estoy perdido como un niño en un centro comercial que busca a su mamá

Tú estas en la sección de ropa esperando por la nueva mercancía,

aún así no terminas de decirme si me odias tanto que me amas

o si me amas tanto que me odias por lo mismo.

 

Los vientos se llevaron los pedazos del florero que quebraste

y en la bolsa de basura, junto con el florero, esta mi corazón.

Desde el balcón aquel donde te dí el beso que inicio

lanzo el humo del cigarrillo que me acompaña cual luciérnaga taciturna;

Botellas se apilan en mi meza pero las lleno con las lágrimas que caen al mirar tus fotos,

al mirar la huella que tus zapatos hicieron en la entrada al momento de partir.

 

¿Recuerdas tú el beso que te di?



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