Santiago Miranda

Para cuando la poesía sea prohibida

subversión de los valores
sedición renovadora
te acusaran estructura 
poética de patas cortas

 

ser causa de los males, inmanentes
y no el final de la frontera, vigila
tus pensamientos y tú inmiscúyete
di lapidaria lengua, en las miradas ajenas

 

todos pueden ser poetas
tu mejor amigo, tu hermano,
quizás tu madre, o los cactus
las conchas y candados, destrozados

 

tras los sueños ya pensamos: cuidado!
allí en las calles, en los vórtices
salvajes, ciertamente están sueltos
los locos, que se cuiden mejor ellos 

 

quien no ría de la desgracia ajena
quien pase de largo entre las insondables tiendas
o quien acune un libro entre sus brazos, mira
que algo va a anotar en su agenda. ya lo tenemos
(que venga, la seguridad del estado)

 

que se los lleven, lejos, a los campos, clausurados
del valle visible de nuestros niños, aletargados
a nosotros nos enseñaron que no se deben tocar, los libros
y el fuego, así aprendimos que nunca supieron nada
y a su muerte se entregaron sin emitir comentarios o destellando improperios 



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