Jennifer Olivo

Asfixia

Cuando la noche llega
y las hadas se esconden,
parece aún más difícil distinguir entre la vida y la muerte.

Mi alma débil
presa del pasado,
me encadena a la amargura,
al descubrir que no sé qué quiero.

Sentada espero la calma,
con las auroras opacas,
que esa nostalgia vuele con el viento.

Me perdí en el bosque lúgubre
en busca de las estrellas,
de una esquirla de luz
y lo único que logré
fue enredarme en la oscuridad densa.

Ese deseo de dejar de respirar
visita mi mente cada ciertas horas,
cuando mis ojos se desubican
y mi corazón se aleja.

La vida sigue y los minutos corren,
habrá tiempos mejores,
pero por ahora, la tormenta sigue. 

Comentarios3

  • Paco Jose Gonzalez

    Gran poema, un placer leerte.

    • Jennifer Olivo

      Gracias, muchos saludos.

    • BK12

      Muy bueno. Me lleg├│.

    • Hasher

      Ese sentimiento de morir y vivir no es agradable, aunque con la hermosura con que escribes hace olvidar que es algo desagradable, Saludos...



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