Santiago Miranda

La puerta cerrada

cada vez que Dios (el ya sabrá)
el único - el omnipotente, etc
espíritu trascendental o padre
etc, primordial, causa primera
te cierra la puerta en la cara
frente a la cual erguías seguro
con tu plan vital ya delimitado
un portazo divinamente desatado
por su hálito de fuego y rayos*
se alza sobre el incierto futuro
desportillándote la jeta, los ojos
y las cuencas se revientan como
planetas esparcidos por la noche
y liquidados por su cerrada mano
sacando de cuajo la volátil cabeza
del resto de los cuerpo amoratados
salpica la gris materia
alma de estrellas
por los cielos

(*que desagradable
y enigmático sujeto nos parece
ahora)
(dicen que)
a la vez
te abre
una ventana



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