Gustavo Espinoza

Nacimiento de un amor.

Como un verde boscoso

extendiéndose hacia el horizonte,

a donde miro

se aprecian bailando con el viento

que sopla en las cumbres de la montaña,

dulce armonía distante,

que a todo soñador dejaría sin aliento.

 

Como el negro de tus pupilas

cae la noche sobre nosotros,

divina soledad natural,

revela sus secretos en su profunda oscuridad,

astros por doquier,

destellos de fantasmas celestiales,

huellas de vida,

partículas universales,

lo mejor de la vida por ver.

 

Al amanecer, se aprecia el resplandor de su brillo,

como un dorado metálico más antiguo que el oro,

revelándote que en la vida, tu deber es sencillo,

que para ser feliz no lo necesitas todo,

que tu eres lo más importante que tienes,

que este tiempo es para aprender y descubrir,

que se puede buscar un equilibrio entre lo bueno y lo malo,

que estás aquí para vivir.



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