Enrique Garcia

[ ILUSO ]

 

Iluso, dos mil años en tu historia de cientismo no son nada.

Conservante acartonado que la misma juventud tanto deplora.
Fabricante de verdades trasnochadas. De mentiras a merced de agoreros y truhanes como vos, ¡infatuado charlatán!

Tu presencia tenebrosa que no es nada, nada más que la víspera inminente que no llega, que se asoma, que amenaza, que no alcanza, que se echó a mentir.

Tus engaños y atavismos en un mundo que se esfuma en la probeta de modernos alquimistas del progreso, de la ciencia, del avance, de la enorme infatuidad, de tu falsa catequesis redentora.

Abstracción inverosímil de los sabios y profetas de la ciencia y del saber cristalizado como el vidrio que se quiebra entre las manos más profanas de tu enorme mancha enorme de grasientos argumentos inefables que bordean el Cadalso de tu enorme infinidad de tragediante sometido por la lógica del número y el vector de la suprema burguesía sabedora.

¿Qué derecho hay en tu enorme vascilancia del avance, del progreso, y de la cruel modernidad? En un mundo tan de enfermos como vos, es pecado consentir y conceder bajo el foco deformado de un espejo deformado por los dueños de tu scientia y la soberbia del soberbio refugiado en un mundo de alambiques y retortas: ¡ qué pretendes!: ¡un vergel de groserías apestando en el Edén!

 



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.