Santiago Miranda

Síntoma

un día de aquellos
un hoy duradero
en la esperanza de la tregua
disociante, y cuando menos
lo creas convincente
pero intuído
entonces una parte
de tu cuerpo hablará
por tu silencio. con
la fatua lengua doliente
la quemadura ardiente
el tropiezo constante
una parte anudada
silenciosa. ocultada
en los asfixiantes espacios modernos
donde ahoga el aire y sus leyes
donde la debilidad es un castigo
donde no hay permiso para encontrarnos
ni explotar los sentimientos
que desbordan lenguas, primitivas
entonces una grieta como una arruga
hablará por todas las partes
espiral enrrollada
vórtice maldito
navegante anudado
al mástil con sus propias palabras
embarcado a la deriva

la angustia de sentirse
un extraño dentro de uno
¿quien es uno después de todo?
¿después de tanto todo?
¿qué es una pérdida y quién
me ha cortado
de golpe con lo divíno?
para siempre desunido
sin haberlo dimensionado
ni tramitado
ni comprendido
un mensaje emerge
desde las fibras del destino
advertencia de un cuerpo ahora extraño
insomnio, crisis de pánico, nostalgia adherente
alucinaciones y delirio
¡escucha a tu extrañas
no te escondas
la oportunidad!
de perdido buscarte
entre las ruinas
y reconstruirte
nuevamente
nuevamente
nuevam..



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