Marina Villar

El dulce de tus labios

Se llueve de estrellas el río

y descienden por la montaña, gruesas las nubes.

Puedo oler el perfume a hierbas brotando

y a la pampa hacerse húmeda con tu mirada.

 

Barres las migas que quedaron de ayer.

Tan distante.

Abstraído, te recuestas en la orilla de la tormenta

y despiertan tus pies despojados de llanto.

 

Luciérnagas, que alguna vez poblaron

de luces el cielo y de promesas los árboles,

hoy regresan.

Y se harán miel en tus labios.



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