Adrian Labansat

ENTRE LA GUERRA LA MUERTE Y EL TELEVISOR  

 

Han puesto lo que agoniza delante de los reflectores

han puesto al mundo.

 

Encendí el televisor,

es decir abrí los ojos para embutirlos de horror

deje de ser espectador para ser testigo,

paisajes de muertos y casas arrasadas

entre juguetes y tumbas se abre paso mi mirada

hay un cuerpo sin descifrar

un estallido de odio lo ha mutilado

donde cuelga una jaula vacía,

los pájaros también han muerto,

hay otros cuerpos enredados a los escombros

indescifrables,

desfigurados,

inertes,

existo con el mundo mirando sus representaciones de dolor

como un álbum de fotografías para la crueldad.

 

He contemplado la irremediable sentencia de mi muerte

he vivido el inevitable absurdo del sufrimiento

tengo miedo como los niños en la noche

pero yo le temo a la oscuridad de los hombres.



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