Gladys María Henao Cortez.

EL ALBELDRIO

En un mundo cualquiera…me asome por uno de los  huecos…que tiene el vacío.  Vi como las nieblas de la oscuridad; se apoderaba  de la maldad, la falsedad, las guerras, el odio,  y la  felicidad se escaseaba… estaba tomando  otro rumbo.  Era tan común; ver las pandillas en sus atracos,  dando su soneto a toda hora, no importaba el día o la noche, era normal para todos menos para mí. Hasta que… me dispuse a hacer algo… Motivos de violencia, salí de mi pueblo “ Sal si Puedes” llegue a unos de los tantos barrios de la ciudad X… Observando cada día; como todo lo que se construía con la mano del hombre, así mismo se destruía a su paso sin razón,…eran jóvenes como yo o como tú, nos creíamos chachos, los más guapos por tener un objeto con que intimidar al otro. Era dar  papaya o tan solo decir “deme lo que lleva… esto es un atraco”.

Empezaré por lo más bajo…de las tantos jóvenes del barrio, pude percibir…las miradas desagradables de los demás cuando pasaba por la calle. En ese  momento observe a una joven incluida en el grupo…daría cualquier cosa por tropezar hablar con ella y  decirle _Quieres vivir o morir?.  

Saber que vive en la misma calle donde vivo hospedado, aparentando de ser avivas, con cabellos desordenado, con ojeras que llegan al fondo del corazón, su lenguaje no era el mejor,  suelta de madrina que podría esperar? …las drogas, el alcohol, la juntilla y la prostitución la hacían ver como un bagazo.

 Después de varios días, tuve un presentimiento; para bien o para mal, de quién? Si es que siempre hay calamidades, infortunios en todas partes, pero si estoy en lo posible de colaborar, lo hago? Si lo puedo hacer, siempre y cuando se deje ayudar.

_Que haces?...Date una oportunidad, tu vales mucho_, le dijo Farit a la joven.

_ Quien eres tú, no te metas en mí vida; estúpido_ Le dijo la joven un poco molesta.

_ Disculpa, me equivoque_ le dice Farit a la chica y se alejó.    Ella se desvía del camino; y va pensando por una calle solitaria…debo hacer algo para mejorar la vida de muchos jóvenes y más de  alguien... Cuando quedo  sola, al doblar la esquina de esa tarde,  la sorprendieron los de su juntilla;  _ Oye tu que hacías hablando con ese man?, que…te vas a torcer_ le dijo uno.

Se asustó al verlos a todos allí, en posición de bramiar.

_ Sabes men… yo a esta vieja no le creo nada, que tal que nos eche al agua? Le dice otro del grupo.

_ Cállate, tú no sabes nada….les juro que él me preguntaba dónde queda la Tienda del Paisa; le respondí…que yo no vivía por aquí, le explico ella a sus amigos temerosa, ya que ellos eran muy desconfiado_

 _ segura de lo que dices? Le dice el líder del grupo_

_Claro, que ---ustedes no me conocen, le respondió la joven_

_dejemosle hay…le dice el otro; nos hablamos_

Continuaron los chicos hicieron en su camino, haciendo creer que se marchaban del lugar y  ella siguió caminando y refunfuñando entre dientes por la actitud de sus amigos.  Al doblar a la otra cuadra,  ella  no se percató de las intenciones de estos chicos… se balancearon  hacia ella, sin mediar comunicación;

 _Oigan que hacen, dijo ella asustada_

En ese momento se dio cuenta que ya no eran sus amigos; sino sus enemigos…

_No me hagan daño_

 Tú lo quisiste, sabias las reglas y nos fallaste puta, ahora atente a las consecuencias por faltona.

_Auxiliooo ayúdenme,  gritaba_.

Los moradores de la calle escuchaban su clamor, nadie decía, ni hacían nada por ayudarla, estos manes se la lucieron con ella;  le rasgaron toda su vestimenta,  manoseándole por todas partes...

_Cállate, o te mato, perra, decía uno_

_ Te lo buscaste, le dijo el otro con rabia_

 Al concluir la salvaje violación, no basto; si no que le dispararon cerca del pecho, quedando tendida en el suelo.

_Vámonos hombre, comento uno_

 Salieron huyendo todos  a los que ella llamaba amigos de cuadra; y allí estaba … tirada como una basura, fingiendo  estar muerta para que no la siguiesen maltratándola. Mientras esto pasaba; Farit estaba en su casa de partiendo con su familia, cuando llego uno de los vecinos  a infórmale lo sucedido; de inmediato salió   corriendo  y diciendo que no fuera esa joven con la que había cruzado unas palabras esa tarde;  al verla allí, en esa situación, le dijo por segunda vez: _¿Te dejas ayudar?_ El de una le dio los primeros auxilios; mientras llegaba la ambulancia; al tiempo de su recuperación  a su casa y le le volvió a decir.

_Te dejas ayudar Jovencita?  Es la última vez que te lo digo; dame tu mano; sé que tú puedes volver a empezar, de eso estoy seguro, si tú lo quieres, le dijo Farit_

Sin pensarlo dos veces la joven retomó su vida con la ayuda de un verdadero amigo que  estará en las buenas y en las malas.

 



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.