Hija del mar

Camino

Casi invisible,

metro ochenta 

embutido en una pequeña silla,

rodando despacio

por los senderos de la vida.

 

Encuentro almas sonrientes,

empáticas y amables 

cuando finalmente me ven

porque ruedo desapercibida,

sin mi falso paso firme,

sin mi metro ochenta estirado,

empoderado

y mi aspecto de mujer fatal...

recogida en una simple silla 

que me ayuda a avanzar...

despacio...pero avanzo...

 

Una patada en las espinillas, 

vine a encontrarme 

en el duro asfalto,

agredida suavemente 

por la vida que me baja

para que suba,

agradecida por todas

aquellas virtudes y maravillas

con que la vida me sonreía. 

 

Un viaje con retorno,

¡dichoso retorno!...

porque volveré a caminar,

y lo haré...

salpimentada por la experiencia vivida,

aderezada por la gratitud,

endulzada de mayor empatía

y decorada con la más 

maravillosa de mis sonrisas...

 

 

Comentarios2

  • gaston campano

    Siempre hay que avanzar,
    de los bastones a la silla
    el suplicio de caminar
    aunque sea por la villa.

    Se ve distinto el mundo
    con las manos caminando
    unos lo encuentran inmundo
    lo que a las rueda se van pegando.

    Una ironía jolgoriosa, que yo pasé por la misma cosa Un abrazo cordial a ella la española.

    • Hija del mar

      Gracias poeta por tu visita a este rinconcito y por tus palabras!
      Un abrazo.
      Om shanti 🙏

    • El Bardo Muerto

      No hay nada mejor que reflejar las anécdotas de la vida en los poemas, me gusto tu poema felicitaciones.

      • Hija del mar

        Me alegro de que te haya gustado...opino igual que tú, la inspiración está en la vida, en el paisaje, en las personas con que nos encontramos,...
        Gracias por tu visita y tus palabras!
        Om shanti 🙏



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