Raiza N. Jiménez

ENGAÑO.-



En las soledades imperecederas sólo acuden las almas
torturadas por el incólume silencio, pero eternamente gritan.
Ellas se abren paso a voces, porque les urge llegar.
No conocen cuál es el destino que ambicionan, pero andan.
Arribar, es el apetito, ante aquello que podría mostrarse.
Caminan con las dudas del ateo que, dice: ¡Oh, mi señor!

Cielos, no se puede creer en el destino cuando inerme se
se espera una señal venida del más allá.
Magulladuras de dolor animan a los corazones presos,
que lloran y claman por un jardín de bellas rosas.
¡Aspiran, esperan, aguardan a que se cumpla lo desconocido!

La risa es la triste virtud de las ánimas que proclaman las
alegrías con ojos vidriosos, opacos y humedecido de hiel.
Son portadores de miradas que en un rictus de orgullo fiel,
oprimen la franca sonrisa.


¡Mi Dios! No se puede recordar el pasado, sin vivir el presente,
aunque sólo sea pisando el ahora y, precisamente, por ello.

¡Trivialidades de las vidas que sumergidas por los años de amargura,

se asoman con banderillas de toreros que insinúan
la venganza!

Nada es núbil, nada es añejo, cuando el amor traicionado toma la
la Plaza para ensayar, con maestría, su obra y gritarla a la platea.
Es el gran llamado a los aplausos.
Son los exordios de la venganza, dicen unos, del engaño dicen otros,

del amor balbucean los indiferentes y del agravio claman los incrédulos.
Es la vida, la vida que se parece más a la muerte cuando

se detiene por miedo al doliente que expira.
Umbrales de la desarmonía que abona la inmediatez de la experiencia,

esa que quiere parecer lo contrario…y…nunca lo logra...

¿Cómo engañar al que vive en la mentira?

Tautológicas elucubraciones de las mentes bulliciosas e imberbes.
Máscaras coloridas, antifaces del carnaval,

que sólo logran ocultar la periferia con uno que otro desgraciado gesto.
No prospera la mentira en la verdad, se animan los seres febriles,
pero todo deviene en falsedad y en frustración al no ser.
No se le miente al espíritu que es tan joven
como las eras y como el mismo universo.

¡El engaño sólo tiene fertilidad en aquellos cuyo terreno está
sembrado de demencia y olvido!

Raiza N. Jiménez/ 04/08/2016
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Pintura:

Zeus y Antíope:-
Antíope hija del rey de Tebas Nicteo (o del Dios-Río Asopo según las versiones),

llamó la atención de Zeus por su gran belleza y para seducirla se transformó en

sátiro. Sus hijos fueron Anfión y Zeto.

Comentarios3

  • Raiza N. Jiménez

    Buenas tardes...les dejo mi poema de hoy..Un gran saludo.
    Raiza

  • El Bardo Muerto

    felicidades lindo poema tan filosófico, como romántico, un gusto leerte poetisa.

  • María Isiszkt

    Muy profundo Raiza, recibe mi afecto
    Gracias por la definición del cuadro, que por cierto me encanta.

    • Raiza N. Jiménez

      Igual amigo..Dios te bendiga...seguimos en la vida dando nuestros corazones..Saludos.

      • María Isiszkt

        Hola amiga soy chica, peor no importa amigo o amiga da lo mismo
        Saludos



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