¿Morir? Es una palabra que al escucharla me produce cierto espasmo, un cosquilleo a lomos de tu inocencia sorprendida con los sabores y los olores de las glorias, surtidores de ensueño que navegan eternamente en blancos lirios al compás del tiempo, y tuve sed, me aliviaste con tus suspiros balsámicos desgarrando a la noche semidormida haciendo el amor, hasta el amanecer, estremeciendo hasta la más pequeña molécula de mi cuerpo, de mi ser. ¿Sucumbir? Entre labios que brillan como manzanas rojas por los cuales fallezco e incitan a quemarme en los deseos que nacen de mis pensamientos, con apetito y del porque no, con antojo por sentirte mío, por amarte hasta desgastar tu piel con mis dientes, con mi lengua, con mis labios, con los movimientos de mis vergüenzas ardientes y llena de excitación. ¿Agonizar? Es poder desvestir y sentir tus deseos en mi alma, en mis sábanas, el anhelo de solo amarte hasta dibujar en tu cuerpo desnudo mi nombre con pasión y la ternura de esta locura de querer ahogarme en ti, no levantarme más, deslizándome en el mar de tus fantasías y llegando a cada rincón de tu figura, en un suspiro, estremeciéndote con mis besos, con mis caricias... Eres mi ilusión, tu sonrisa es todo lo que quiero. ¿Amar? Es el anochecer, observar el amanecer a tu lado, conmigo, muriendo una y otra vez, entre sonrisas y alegrías, entrelazando nuestras almas ¡Entregando, falleciendo! Palabras que grabo en tu pecho, y ¡Te juro amor!...Que no miento.
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Autor:
Yesetaca (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 3 de agosto de 2016 a las 15:49
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 23

Offline)
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