Santiago Miranda

¿y usted?

¿y usted por que no se suicida?
cuando todo parece perdido
y el futuro es un certero campo-santo
de sufrimiento cercado sin entierro

 

cuando la esperanza es socavada una
vez más con la misma pala del progreso
tañendo su ritmo destructivo, de trabajo
es imposible continuar y la queja y la fecal
marea pateadora del cansancio cotidiano?

 

y el que cada uno de tus proyectos
no haya llegado, mas allá de las tapas
del cráneo eyectado a ningún puerto
¿que fácil seria
                        todo
si lo hiciera otro o si al menos
                                    tuviéramos
una idelogía justificada, para estallarnos
en las plazas o hacernos reventar por el
fascismo
                en mil pedazos

 

¿por que no
         no
                 no
                       no


se pega un tiro, se tira al metro
o del octavo piso del lugar donde
trabaja, bebe arsénico creyéndolo
cicuta, o embate a la policía con
un tenedor por la espalda, riendo
de la cara del rancio narco de la
esquina o abrazándose protestando
al guanaco cotidiano, aquí y allá
las sogas al parecer solo la ropa
ahogan, aquí y nada mata, por qué

 

lo que pasa
es que usted
es perseverante
esforzado insistente
un poco porfiado
un cabeza dura
un caso perdido
perdidísimo, totalmente alejado
la propia definición de un hombre
extraviado, bordeando la locura

 

¿por que aún no?

(- no lo se.

          -  lo sabe. bien)

 

hay
hay algo
      algo que
             que espera

sí, bien lo sabe
y no diga que nada
nada (no lo diga
pero piénselo callado)
aquí (en el centro de su pecho)
hay algo, hay algo que espera

 

algo más allá de la misma espera
algo como un amor o un posible ensueño
algo más allá del amor y los sueño rotos
algo como una esperanza indestructible
moribunda de otoño y estival ave alada
se eleva, no me dejes morir aquí amigo
soy yo, pía temerosa, soy yo tu centro

 

lo que pasa es que usted no quiere la muerte
lo que pasa es que se resiste

 


    / a la vida; la vida.
  Lo sabe muy bien
morirá un día

Comentarios1

  • carina zanchetta

    Querido Santiago, siempre mueves horizontes y nos haces saltar de las tumbas, oficinas, problemas o ttristezas en la q nos encerramos algunos días. Y es q estamos así moribundos, adormecidos, nos acontece el cansancio y la hipocresía de ver como unos pocos se reparten osadias y no nos explotamos ni salimos a gritar al viento porfias porque creemos o no tenemos valía. Pero Si! Esperamos vaya vaya y cuanto! Y cómo! El agua bendecida y con ella la gracia de estar vivos. Ahí en el posadero de copas y comidas me convida un mate un amigo y yo que soy torpe Pero que no mido regalo mi sonrisa enorme y con ella se agranda la vida. Vaya Don Santiago! Que cosas que dices.... armas carambolas y sueltas a los cuatro vientos poesía. Es por eso! Es por eso q también estoy viva!!!



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