EDGARDO

Padre las huellas de tu amor son incalculables




Soy sangre de tu sangre,
venas tuyas, venas mías:
Dos mixturas
en distinto tiempo.
No tengo tu gran voz
pero llevo tus canciones.
No tengo tus perspectivas
pero llevo la cruz -como me enseñaste-:
Nunca sola,
con el Padre,
¡contigo!
Hombro a hombro.
Mano a mano.
Sueño a sueño.
Halada de oreja
y reclamo de reloj,
cuando llego tarde.
Esperanza de un nuevo mañana,
cuando el ocaso llega.
Quiero detener el tiempo,
cristalizarte aquí:
Tú, mi madre, tus nietos,
la guitarra, el Netflix,
el refugio, la golosina dominguera.
Que hoy no termine,
que trascienda,
que estalle
y que llegue a los recuerdos.
¡Porque el amor tiene fuerza!
-Y eso es lo que mejor me enseñaste-;
Padre carajaso,
padre consejo,
padre amigo,
padre chochó,
padre bolsillo vacío,
padre lucha,
padre fuego,
padre esposo,
padre abuelo,
PADRE PADRE
(Patricia Curay Correa)


Incalculable tu amor,
cuando callas sin temor,
tu disciplina es huella de lección,
siempre admiro tu gran pasión,
con paciencia atesoro el tiempo,
pues son las horas más felices que tengo,
*
*
la mirada de tu alma forjó
el espíritu de tu hijo,
quien te aprecia,
quien te quiere,
quien ahora, ¡te ama!
---ELMER GODOY---


Padre, no te puedes ir,
por siempre estarás conmigo;
vivirás en el recuerdo
de tus nietos y tus hijos;
nadie duda de tu esfuerzo,
de tu enorme sacrificio,
de sacarnos adelante
y brindarnos lo que has sido;
fuimos diez en la familia:
una niña, siete niños,
una consorte abnegada
y un padre muy querido;
te marchaste hasta los cielos,
a mi madre la has seguido,
nos dejaste solitarios,
fuiste en pos de su cariño;
hoy contemplo las estrellas,
veo dos con mucho brillo;
mil diamantes de mis ojos
para mis viejos queridos...


Un dia ya muy lejano, mi padre acá llegó,
en un barco de inmigrantes, en Argentina bajó.
No sabia una palabra, tampoco leer y escribir,
su lucha fue muy grande para poder sobrevivir.
Trabajó en lo que pudo, con alguno de sus paisanos,
nunca hubo una queja, saliendo de sus labios,
un homre íntegro y tenaz, como ya quedan pocos,
al conocer a mi madre, la tomó como un tesoro.
Nací yo de esa unión, y les puedo asegurar,
que toda mi vida busqué, a quien sea igual.
Mi padre murió muy viejito, pero a mi me dejó,
como herencia bendita, como regalo de Dios,
su paz, su hombria y los sentimientos de amor.
Maria Hodunok.


Cinco años de mi vida y de pronto tu prematura y triste partida. Acaricio en el tiempo tu bello recuerdo de amor.
rosamary

Comentarios2

  • Maria Hodunok.

    Felicitaciones poeta, este fusionado nos sensibilizó el alma.
    Saludos.!!!!

    • EDGARDO

      Dios la bendiga siempre

    • EDGARDO

      Un abrazo fraterno, gracias por visitar el muro



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