palomat

ABDUCIDOS

Silencio otorgado al vivo que de por vida calló

Melancolía sentenciada al pobre que de sentir no comprendió

La vida es un viaje de ida, al instante eterno

el cual desconocemos.

Creer, la utopía de un mas allá

hacia la metamorfosis de los átomos

para alcanzar la propia luz

Un xendra se apoya en nuestras cabezas

y como una maquina de atrapar muñecos

nos abduce a la inefable Gaia

Que nos sonríe a lo lejos

intentando protegernos

de nuestro propio suicidio. 

Mientras acá, nos miramos los pies

para así, a los mas débiles pisotear.

Tragandonos nuestra sangre

para un país alimentar.

De veneno artificial

que mudos nos va a dejar.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar [email protected] Regístrate aquí o si ya estás [email protected], logueate aquí.