Martel

Una de tantas


La noche era maravillosa para conversar
De las inquietudes de aquel día
Para confesar la frecuencia con la que estuve entre tus pensamientos
Mas te asaltó el Sueño y decidiste atacarlo ignorándolo según tú mientras, me mirabas sin saber que ese momento con lo que pensaste a lo largo del día ya pronto seria real... Te diste cuenta que fue el sueño el que gano la partida, mientras yo esperé tu llamada.



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