Luis Elissamburu

Violencia verdadera.

El niño que le pega

al niño que no se defiende.

El hombre que enfrenta al niño 

con el golpe dispuesto

y el grito sobre su frente.

 

La mujer que deja a su hijo

en el monte de los descartes.

El pueblo que ignora a los hijos

que nunca han sabido

quienes son sus madres.

 

El soldado que apunta su arma

sobre el indefenso peregrino.

El guerrillero disfrazado

de amable pasajero

en la explosión de su destino.

 

El asesino de ancianos,

el violador de ingenuos chicos.

El hacedor de tragedias

sembradas de religion

y llenas de explosivos.

 

El que insulta por aficción

a cuanto semejante encuentra.

El verdugo del dirigente,

ese que nunca pregunta

cuando quita la existencia.



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