ariel tinoco

17 de Julio

Una noche como esta,

tan serena,

entre tanta oscuridad resaltaste,

eras la luz,

más fulgente que la luna.

Iluminaste mi tez, tu silueta incendió mis ojos,

con tu mirada templaste mi corazón.

Tus labios sedosos y tiernos articularon tu dulce voz con tanta delicadeza,

y te escuché atentamente.

Penetraste mi álgida trinchera, soliviantaste mi alma y te aferraste a ella.

Fue un 17 de Julio, una noche como esta,

Cuando te conocí.

 

Fue después de ir a la iglesia contra mi voluntad que te ví.

Lo que se suponía que sería una noche larga y aburrida termino siendo mi más grande conquista.

 

Te recuerdo.

¿Cómo olvidar ese torrente de emociones que circulaba por todo mi cuerpo?

¿Cómo olvidar la elegancia de tus movimientos y tú sutil táctica seductora?

 

Esta noche en el aire navega tu voz, rebota de estrella en estrella.

Te escucho como la primera vez que me dijiste;

“Te quiero cariño.”

En mi mente estas presente.

En mi corazón flameas insistente,

Eres una alusión pertinaz.

 

¿Por qué tuvo que terminar?

No fue decisión mía, ni tuya.

Fue contra nuestro amor que la influencia exterior triunfó.

Las necesidades de nuestros padres nos separaron.

El tiempo y la distancia nos desconectaron,

pero mi amor jamás sepultaron.

 

Lágrimas,

consecuencia de tu ausencia hoy recorren el mismo trayecto que se instauró en mi rostro aquel 29 de agosto.

¡Miriam, cariño!

Amor mío…

¿Dónde estás?

¿Qué debo hacer para encontrarte?

No se como fue que te ame tanto, y aún hoy no puedo expeler el sufrimiento inefable que provocó nuestra escisión.

 

¿Cómo te trata la vida?

¿Cómo te sientes esta noche?

¿Todavía me recuerdas como yo te recuerdo a tí?

 

Amparo con denuedo la utopía de que algún día he de encontrarte.

Lo lograré y no volveré abandonarte.

Aunque lo pida tu padre, aunque lo demande mi madre.

Aunque el mundo conspire para alejarte de mi,

luchare sin sobresalto, sin sosiego y con todo mi afecto.

Tú eres el amor de mi vida, la cura de mi herida.

Tú siempre serás la única mujer que lamentaré no tener.

 

Tu silueta, mi más deleitoso recuerdo.

La imagen más hermosa que jamás he contemplado.

Esos cuarenta y 4 días fueron los más felices de mi vida.

Esos apasionados besos son el fundamento de mi soledad.

Jamás nadie podrá igualar tus deleitantes caricias y el placer que proporcionaba tu compañía.

Jamás nadie ocupará el templo que construí en mi corazón solo para  tí.

Nadie arrebatará tu trono.

Solo tú reinaste mi corazón,

solo tú calmaste mi ansiedad,

solo tú sepultaste mi melancolía.

 

Y hoy, no sé si me recuerdas, si recuerdas los besos que te robe en el jardín junto al columpio.

No sé si todavía anhelas mis caricias y

el sincero sonido de mi voz cuando te susurraba al oído; “eres mía.”

Me pregunto si aún tienes el collar que te obsequié,

y el vestido que lentamente te quité con mi boca aquella noche bonancible antes de nadar en tu piscina desnudos.

Me pregunto si mi sonrisa calienta tu corazón cuando estás sola,

si mi recuerdo te motiva a encontrarme.

 

Aunque sea por un segundo quiero verte, aunque sea doloroso y germine lágrimas quiero verte una vez más.

Eras la mas hermosa, y sé que aún lo eres, pero tu belleza trasciende mi imaginación.

¿Cómo luces ahora que eres toda una mujer?

¿Cómo ha evolucionado el delicado olor de tu cabello, la hermosura de tu personalidad y la gentileza de tu mirada?

¿Quién eres ahora?

 

En aquel aeropuerto,

Sobre la vitrina de golosinas plasmadas quedaron nuestras huellas.

Fue la última vez que nuestras manos tocaron la misma superficie.

Fue la última vez que sentir tu calor corporal fue placentero.

Luego vino ese último abrazo y ese lacerante beso.

Fuimos abrumados por el chaos de nuestro silencio.

Sentimos el tétrico suplicio del amor.

 

Siempre serás mía.

Donde sea que estes, estaré contigo.

No importa si vuelvo a ser tu novio, solo quiero encontrarte y por siempre ser tu amigo.

 

Esta noche:

¡ESCUCHAME!

Dame una señal subliminal.

Nada es imposible y me rehuso a creer que jamás te volveré a ver.

Te amo, y siempre lo haré.

Siempre serás mi reina,

la dueña de mi sonrisa.

 

Fue un 17 de julio, el día más glorioso de mi vida.

Hoy te recuerdo porque la noche es magnánima y de estrella a estrella percute tu dulce voz.

Hoy te recuerdo porque nunca podré olvidarte.

Comentarios2

  • nelida moni

    Bellos versos...
    Saludos
    Nélida

  • Blancanieves

    Vuelva a la iglesia, tal vez la encuenre allí. Aunque leyendo un poco más, nos suena a amor pasajero, a conquista de una noche y se acabó. Saluditooos !!!

    • ariel tinoco

      Gracias por el consejo pero Guatemala esta lejos de Costa Rica y ademas yo soy agnóstico. Yo quisiera que hubiera sido un amor pasajero, todo hubiera sido mas fácil. La realidad es que yo fui un pasajero en un trayecto denotado amor y me bajaron antes de llegar a mi destino. Yo la conocí en Guatemala y luego yo me tuve que regresar a Costa Rica, se suponía que ella vendría conmigo pero a ultima hora tuvo que mudarse a los Estados Unidos... Gracias por leerme. Te mando un abrazo fuerte!

      • Blancanieves

        "La realidad es que yo fui un pasajero en un trayecto de amor y me bajaron antes de mi destino" Esta frase es un auténtico poema, lo digo en serio, Ariel. Le deseo mucha suerte. Le hemos leído con gusto. Abrazo recibido; bendiciones, poetaaa !!!



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