Rafael Escobar

"AETERNUM"

 

Es posible que borres de tu mente
nuestras horas de tierna complacencia,
pero en tu alma seré tu fuego ardiente
que te daba de amor la gran esencia.

Es posible conozcas otro lecho
y tu vida la llenen de ilusiones,
pero siempre dirás, mirando al techo,
que mis besos abrieron tus portones.

En princesa podrían convertirte
y colmarte de dulces embelesos,
pero nunca jamás podrás sentirte
tan repleta de mágicos excesos.

Es posible que llegues a casarte
y que sientas tu entorno muy fantástico
pero nadie jamás podría darte
esas noches de ensueño tan romántico.

Tu podrías sentirte conformada
y decirte: mi vida está completa,
mas un día dirás acongojada:
que será de mi bardo anacoreta.

Con mirada perdida en el vacío
ya bañada por lágrima escondida,
pensarás en el loco desvarío
cuando ardientes vivíamos la vida.

Y dirás con la tez ruborizada:
¿Que me pasa, si tengo mi marido?
La respuesta en el alma queda anclada
pues existen momentos sin olvido.

Fue tu cuerpo mi templo y mi sagrario
donde pude vivir mi paraíso
de pasiones hicimos un rosario,
do vivimos la gloria sin permiso.

No podrás olvidar que en tus albores
desperté tus primeras emociones,
que llenaron tus sueños de colores
y te dieron lección de las pasiones.

El amor que tu entregas sin prudencia
es mas puro, mas limpio, mas hermoso,
pues te deja la gran luminiscencia
donde miras del mundo lo grandioso..

Autor: Aníbal Rodríguez..



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.