Izandro

De ti...

 

Aprenderé a besar de tus labios

Como labios vírgenes,

Puros, sin una mundana mancha;

Aprenderé de tocar con tus manos,

Rozándolo todo,

Con el tibio calor de tus palmas;

Como niño perdido,

Aprenderé a distinguir los colores,

Y cada nueva forma, hallada,

Y aprenderé a ser como tú,

Que escuchas del río, los rumores,

Y le sonríes al Sol, en cada mañana.

 

Aprenderé a sentir los aromas,

Y el profundo ardor de tus cabellos,

Y haré eterna tu dulce esencia,

Para guiarme si perdido,

Me encuentro entre rosas y gardénias.

 

Aprenderé a caminar en silencio,

Recordando tus pasos, tan callados,

Para no despertarte del sueño,

Como tú lo guardabas, a mi lado;

Aprendí de nuevo en esta vida,

Y con cada instante, a tu lado,

Y creí entonces en una nueva,

Y muy dulce alegre, sinfonía.

 

Aprendí ahora como buscarte,

Y a guardar en mí pecho, todo camino,

Para seguir de el tus tiernos pasos,

Hasta poder hallarte… y darme abrigo.

 

Aprenderé de todo,

Contigo siempre a mi lado,

Y buscaré aquello que no conozco,

Para aprender de ti,

Nuevamente, y enamorado;

Me preguntas… que de ti, no aprendería,

De tus manos, de tus labios y aún de tu mirada, casi perdida,

Y yo siempre te diría…

No necesito aprender a amarte,

Porque nací de ti… enamorado.

 



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