Alexander Caraballo

Vacio

Bello el amanecer del día,

Bellas son las nubes y su firmamento, soleado pero no ardiente, lleno de la frescura de caricia sutil y fría del mes de enero.

 

Serenidad y calma, todo a pausa, como si el tiempo olvidase que debe pasar, aunque parecería mas como si pasara cual polizonte entre la frontera de lo real y lo insipiente.

Sigue siendo bello el día, fresca la brisa y tímido el sol, mas es extraño

Algo falta, algo en la ecuación, hay un vacío. 

 

Busco a un lado y al otro; que será?

Que me inquieta, que me falta.

De pronto, soledad, silencio y de nuevo el vacío.

 

Donde estoy. Hacia donde me dirijo.

Por que no cuadra el cuadro de mi realidad, que elemento prescindo y no encuentro.

O aun peor por que no puedo señalarle, y deseo saber, conocer, experimentar.

 

Hasta mis palabras salen sin sentido de fin alguno. Y su finalidad no delimito, mas si reconozco como necesarias.

 

Bello amanecer del día,

Bellas son las nubes y su firmamento, soleado pero no ardiente, soledad, silencio y de nuevo el vacío, por que?  

 

Será el amor?

Será su falta?

Será su sobra?

 

Quiero, quiero del suero de éxtasis del que solo una vez pude saciar mis ganas, decidme su fuente. Pero por ahora espera.

De pronto soledad, silencio, y de nuevo vacío.

Vacío.

 

Fue el amor.

Fue su sobra.

Fue su falta. Y luego que. ¡Solo soledad, silencio y VACIO!

 

¡Negación!

Debe haber algo, algo tomado a la ligera, algo no estipulado, algo que borre este sabor a nada del paladar, ahora entiendo lo tibio y lo vomito.

 

Mañana, un día bello, sol tímido,  brisa fresca, ningún sueño, vacío… solo vacío.



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