Samuel Santana

La luz de las hojas

Dentro del verde potrero,

tranquilo pasta el ganado

mientras garzas vigilan libélulas.

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Niñas jugando en el jardín

Salta un sapo a la peonía

Llantos y gritos entre flores

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Aguaceros torrenciales.

Con verdor saludable,

resplandece el maíz pendoneando.

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Bajo un cielo gris

y las patas encorvadas,

vuelan garzas sobre mojados árboles.

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Debo mi fuerza

a aquel que lucha por destruirme

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Salió el sol,

triste y opaco.

Día de lluvia.

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Un hombre con levita y sombrero

la niña sosteniendo flores

¿Dónde será la boda?

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Rancho a orillas del camino

Saludo de caminante

Olor a café

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¡Cuán insondable es el amor!

Digno yo de condena

Dios pagó en la cruz

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Sin disputa ni ambición,

el sol y la noche

se reparten el día igual igual

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El día es claridad.

La noche,

maraña de luces, sombras y tinieblas

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Las nubes reciben

mas de la tierra que del cielo

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Cuando el mar llora

Sus lágrimas van a las nubes

Cuando las nubes lloran

Sus lágrimas van al mar

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El pájaro canta

La rama lo sostiene

Es su recompensa

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Brilla el sol

Salen las aves

Se acuesta el búho y se apaga la luciérnaga

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Si ya es invierno

¿por qué no lleva capa

y aun busca flores?

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Brisa de invierno

Melancolía, abrigo

Y humo en chimenea

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Cuanto me gustaría

Alentar a los hombres

Con esta esperanza

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Tras el crepúsculo,

un repentino relámpago.

Hacia el padre corre la niña.

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Candente sol

El pastor a su choza

y las ovejas a los árboles

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Como recuerdo

Deja el jazmín su aroma

A una abeja

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En un rincón del patio

El hombre plantò un árbol.

Frutos, nidos y canto.

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Con manta blanca

Calienta el invierno

La inmensa montaña

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Entre el cielo y la tierra

Copos de humo y una manta gris

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En la oscuridad, el hombre profundamente dormido

Sobre el techo, sin descansar,

Un querebebè revolotea y canta

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Quien gusta de comer

Ha de sembrar pan

Hasta en las piedras

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Como el ácido del relámpago,

Rojizo y llameante,

Es la amargura en el corazón

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Entre el cielo y los árboles

senderos blancos

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Sobre los oscuros árboles,

copos cuajados bajo el infinito azul

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Bajo el cielo azul,

Ocultando los mares,

Polvo blanco con figuras enmarañadas.

 

 

Comentarios1

  • Enrique del Nilo

    Un marcado acento bucólico
    me trae a la pupila,
    más que el grafema ¡bien organizado!
    un retrato de la campiña
    que hoy no s coloreas



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