carlos obeso

14 de Febrero ( Cuento )

Contigo perdí la noción del tiempo.

Me asomé a tus ojos y pude verlo.

Eran como un estanque de agua limpia y fresca en una tarde calurosa.

Me lancé sin dudar. Me zambullí desnudo en esa frescura que me envolvía y me acariciaba.

Nadé por tus ojos y fuí feliz. Después me tumbé sobre tu pecho para secarme al sol y me quedé dormido acunado por tu respiración y el agradable calor.

Perdí la noción del tiempo y entonces me besaste. Tus labios estaban húmedos y sabían a paz y a sosiego.

Supliqué que aquel beso no terminara jamás y me abracé con fuerza a tu cuerpo.

Acaricié con mis manos tu piel, recorriendo de memoria cada curva, cada rincón.

Lloré de alegría porque eras mía. Porque te tenía y me tenías. Porque nos pertenecíamos el uno al otro. Tus labios sellaban los míos. Tu cuerpo se fundía en el mío.

Lloré de alagría porque te amaba... como te amo ahora... como te amaré siempre.

Mis lágrimas alegres cayeron en los jardines donde robaba rosas para ti, dejando la huella de mi amor en cada pétalo, en cada espina.

Gotas de rocío que devolvían la vida a donde ya no existía. Como un nuevo amanecer, un nuevo latido en un corazón adormecido.

Como el beso de la reconciliación; el reencuentro después del adiós.

Contigo perdí la noción del tiempo y confieso, sincero, que no quiero encontrarla de nuevo. No quiero volver de este sueño.

Si despierto, quizá pierda la sensación placentera del roce de tu cuerpo.

Quizá el estanque de tus ojos se seque y tus labios me nieguen sus besos.

Si esto sucede, ¿qué sentido tendrá para mí el tiempo? No. No quiero. Prefiero seguir llorando de alegría inmerso en tu sueño... mi sueño.

Prefiero seguir amándote... como te amo ahora... como te amaré siempre.

Comentarios1

  • ERIS888

    Bello escrito gusto leerte.



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